1. Estimular la memoria mediante juegos (como encontrar a la pareja con cartas boca abajo, o reteniendo cadenas de palabras, números o ambos cada vez más largos). Estos juegos deben estar ajustados al nivel y edad del niño/a. Si es demasiado fácil o difícil, podemos no progresar o frustrarlo para no poderlo realizar.
2. Trabajar la concentración. Realizar ejercicios de relajación cada vez más largos. Podemos empezar con 20 segundos y acabar con 15 minutos. Como hemos comentado antes, cada persona es un mundo, por eso debemos adaptarlo. Tener un puesto de trabajo ordenado y sin materiales que nos distraigan, ayuda a la concentración a la hora de estudiar. También ayuda ordenar sus tareas por prioridades (primero lo haremos junto al niño/ay poco a poco que lo vaya haciendo solo/a).
3. Motivar es muy importante. Alentar a que realice las tareas y reconocer el esfuerzo (si el resultado no es bueno, no pasa nada si le reconocemos el camino realizado).
Si jo puc, tu també #epilep

